Toloache

Toloache

DATOS GENERALES

Origen

El toloache es una datura de origen americano que se ha utilizado con un sinfín de propósitos desde antes de la llegada de los españoles al continente. En el Nuevo Mundo, los mexicas lo llamaban tolohuaxíhuitl y tlápatl. No sólo se le empleaba para provocar alucinaciones visuales, también tenía usos medicinales, en especial para aliviar dolores y reducir hinchazones. Un poco después de la conquista de México, Francisco Hernández, el médico del rey, menciona en un escrito sus valores medicinales, aunque advierte que el uso excesivo puede volver locos a los pacientes, provocando "varias y vanas imaginaciones". (2)

Etimología

La palabra toloache viene de toloatzin que en lengua náhuatl significa "cabeza inclinada".

 

QUÍMICA

Identificación
La planta se reproduce mediante la polinización que llevan a cabo los insectos nocturnos. Sus flores son blancas con un halo violeta o azul y sus hojas tienen un olor desagradable. Los frutos son bayas espinosas del tamaño de una nuez que contienen muchas semillas pequeñas. 
A estas las daturas les gusta crecer a las orillas de las poblaciones.
Esto lo observé durante buena parte de la ruta del Santiago en el norte de España. Entre La Rioja y Castilla y León vi muchos poblados rodeados de daturas, pero no las vi en el camino intermedio entre uno y otro. Lo mismo observé en México donde encontré algunos toloaches justo en los límites los pueblos de Amatlán y Ocotitlán en Tepoztlán, Morelos. La fotografía del lado derecho la tomé en las afueras de Burgo Ranero en Castilla.

Composición

El principal alcaloide de la Datura inoxia, es la escopolamina. 
En menor proporción, contiene también atropina.

 

La escopolamina se ha vendido comercialmente bajo los nombres de Agrivant®, Asthmador®  Bremagan®, Espasmil®, Espasmotex®, Lumitropil®, Nablan®, Nolotil®, etc.

Formas de adulteración

Ninguna.

 

FARMACOLOGÍA

Mecanismo de acción y formas de empleo

Cuando el toloache es ingerido oralmente, sus efectos comienzan entre los 15 y los 30 minutos. La escopolamina que contiene esta planta es otro agente anticolinérgico que actúa bloqueando los receptores colinérgicos en el cerebro. En función de ello se deprimen los impulsos de las terminales nerviosas o, si la dosis ha sido elevada, se estimulan y posteriormente se deprimen.

Usos terapéuticos

Según reporta Richard Heffern en su libro Secrets of the mind-altering plants of Mexico, (13) los aztecas usaban esta planta en una variedad de ungüentos y lociones de aplicación externa para cortadas, úlceras y heridas. Hoy en día, el toloache se usa como narcótico y antiespasmódico. De cualquier forma, debido a sus propiedades venenosas, generalmente se prefieren otras plantas. En algunas áreas remotas las mujeres las usan para inducir una especie de anestesia sin pérdida del conocimiento para aliviar los dolores de parto.

 

 

Otro uso de la escopolamina es para detener los ataques asmáticos. Durante mucho tiempo estuvo disponible en México bajo el nombre comercial de Asthmador® con este propósito. Otra forma de usar la escopolomina consistía en enrollar hojas secas de toloache  en cigarrillos. Fumar uno de éstos durante un ataque de asma puede detenerlo rápidamente en muchos casos. El mecanismo exacto es incierto, pero se cree que la escopolamina administrada en esta forma, relaja los bronquiolos de los pulmones. Otra aplicación de la escopolamina en la medicina moderna es como agente para combatir algunas manifestaciones del Mal de Parkinson.

Dosificación

La dosis terapéutica mínima de escopolamina es de 10 mg. La dosis letal se halla alrededor de los 100 mg. Como resulta difícil calcular las concentraciones de escopolamina que contiene una planta de toloache debe considerarse como muy peligroso, ya que la dosis terapéutica es muy cercana a la dosis letal.

Efectos psicológicos y fisiológicos

Heffern asegura que el toloache:

No es un alucinógeno en el mismo sentido que el LSD o la mezcalina, por dos razones principales. Primero, las alucinaciones duran más -tanto como tres días si el sujeto dura tanto. Segundo, las alucinaciones son de una naturaleza diferente. Son auditivas por lo menos tanto como son visuales, mientras que las alucinaciones inducidas por LSD o mezcalina son primordialmente visuales. Además, el individuo que toma una dosis alucinógena de escopolamina a menudo pierde todo contacto con la realidad. Puede correr tras una fantasía o huir de objetos imaginarios. Frecuentemente sostiene conversaciones incoherentes con personas inexistentes. (13)

Un sujeto que se sometió a una terapia experimental con escopolamina, describe así su experiencia:

Cuando me hablaban no entendía más que la última palabra. Pero podía hacer volver a mi memoria sucesos que yo creía haber olvidado completamente. Cinco horas después de la inyección, me sentía restablecido y quise volver a casa. El director del experimento me aconsejó que tomara el tranvía. Cuando llegué a la calle, acababa de partir y decidí ir a pie. Delante de mí, caminaban tres mujeres, que alcancé poco a poco. Eran una alucinación. Una pareja de enamorados se hallaba bajo un árbol. Me acerqué, y, con gran asombro, no vi nada. Un perrito negro corría delante de mí. Me acerqué y el can desapareció de repente. (4)

A nivel físico las pupilas se dilatan, aumentan el pulso y el ritmo respiratorio y la acción de los músculos involuntarios decrece. En dosis pequeñas el toloache tiene efectos sedativos. De hecho es ingrediente de algunas preparaciones para dormir. En cantidades un poco mayores, seca las membranas mucosas de la nariz, la boca, la garganta y otras áreas. No se ha confirmado daño genético en humanos debido al uso de la escopolamina.

Potencial de dependencia

El toloache no provoca tolerancia ni adicción física o psicológica. Su retiro no supone síndrome abstinencial alguno.

 

¿QUÉ HACER EN CASO DE EMERGENCIA?

La intoxicación con toloache es muy peligrosa, ocasiona vómitos, convulsiones y en casos graves coma y muerte. Ante cualquier sospecha hay que solicitar asistencia médica para que se aplique un lavado gástrico y se trate al paciente con carbón activado o con un inhibidor de la colinesterasa como la fisostigmina.

 

HECHOS INTERESANTES

Régimen legal actual

El cultivo del toloache es legal y puede comerciarse libremente; de hecho es relativamente fácil hallarlo en los mercados mexicanos especializados como el de Sonora en el Distrito Federal.

El toloache como elemento ritual

Diversos pueblos indígenas de América han empleado el toloache con fines terapéuticos y rituales. Los yaquis y los zuni le atribuyen el poder de volar o transportar el alma hacia el infinito. El navajo lo utilizan para inducir visiones, diagnosticar enfermedades y provocar curaciones. Los jíbaros se lo dan a los niños que se portan mal, creyendo que los espíritus de sus ancestros los castigarán. Algunas tribus norteamericanas también utilizan esta datura en los niños durante algunos ritos de iniciación a la adolescencia en los que el tránsito simbólico entre la muerte y el renacimiento justifica los potentes preparados.

En México no ha disminuido su uso ni en las ceremonias mágico religiosas, ni como agente terapéutico, además no es raro que el toloache se agregue al mezcal de agave o al tejuino de maíz para aumentar su poder embriagante. Entre los yaquis, las mujeres lo toman para aliviar los dolores del parto. Los huicholes lo utilizan como medicamento, pero es considerado tan poderoso que sólo puede ser manejado por alguien de autoridad. Un etnobotánico escribió: "Mis recolecciones de estas plantas eran acompañadas por avisos de que me volvería loco y moriría a causa del mal trato que les daba. Algunos indios rehusaban hablar conmigo durante algunos días después de la recolección." (10)

¿Quién no ha escuchado alguna historia de embrujos con toloache en México?

Los navajos toman toloache por sus propiedades visionarias, lo utilizan para hacer diagnósticos, para curar o simplemente para intoxicarse. Sin embargo, el uso que le dan los navajos siempre es de orientación mágica. Si el amor de un hombre es rechazado por una mujer, aquél puede buscar venganza poniendo su saliva o polvo de sus mocasines en una datura, y luego entonará un canto que volverá inmediatamente loca a la muchacha.

Aún en la actualidad y fuera del ámbito navajo, los relatos de amantes despechadas que inducen amor o más comúnmente, sometimiento en el objeto de su amor mediante el toloache, son innumerables. En los mercados mexicanos especializados en abastecer a herbolarios y brujos, es fácil encontrar esta planta acompañada de oraciones, recetas y consejos para su utilización. Además, el toloache ha sido empleado en México (tal como otras daturas en el resto del mundo) para inducir psicosis temporal ya que la víctima es incapaz de recordar los incidentes cuando los efectos desaparecen.

Esencias Chamánicas de México: Toloatzin

Utilizando las frecuencias vibratorias de diversas plantas ancestrales de poder que emplean en sus prácticas los chamanes mexicanos, el Dr. Luis Solana y Sentíes desarrolló algo que podría describirse como una combinación entre los remedios homeopáticos y los elíxires florales (de Bach). Los llamó Esencias Chamánicas de México.

Se trata de un set de 21 frasquitos con goteros que contienen agua a la cual se le han trasladado las frecuencias vibratorias de diversas plantas de poder. Cada molécula de agua, posee un polo positivo y un polo negativo, por lo cual actúa como un pequeño imán, adhiriéndose a sus moléculas vecinas para formar clusters, o sea, grupos de varios cientos de moléculas. Estos clusters son estructuras muy delicadas y sensibles a las influencias vibratorias, por lo cual pueden memorizar cierta información, según algunos científicos vanguardistas.

 

El ser humano está constituido casi por un 80% de agua y se supone que esta agua contiene información de sucesos que nos han ocurrido desde el momento de nuestra concepción hasta el tiempo presente, además de información de sucesos acaecidos a cualquiera de nuestros ancestros y que se han venido transmitiendo en nuestro linaje genético.

La capacidad del agua de ser afectada por las vibraciones está estrechamente relacionada con la actividad terapéutica de los remedios homeopáticos, de las esencias o elixires florales y con varias otras terapias alternativas. Se supone que la homeopatía y los remedios florales actúan debido a dicha capacidad del agua de guardar en su memoria, frecuencias vibratorias que al encontrar un nuevo hidroambiente comparten con éste su información. La hipótesis es que esta información resuena vibracionalmente con la información pre-contenida por el líquido corporal de destino y por lo tanto se reproduce un fenómeno dependiente de la ley física que establece que “si dos fuerzas energéticas de igual frecuencia y potencial se anteponen una a la otra, el resultado es la anulación de ambas”, así si oponemos un haz de luz a otro idéntico, el resultado será la oscuridad o bien, si se tratara de ondas de sonido, el resultado sería el silencio.

En el caso de las Esencias Chamánicas de México la información que contienen ayuda a anular memorias inconscientes de traumas personales o trasnpersonales (o sea pertenecientes a nuestros ancestros o a nosotros mismos pero antes de nacer). Varios terapeutas que han trabajado con ellos, como el Dr. Eduardo Grecco, afirman:

Los remedios Chamánicos que nos aporta el doctor Solana han demostrado en el trabajo clínico una eficacia significativa para alcanzar niveles muy arcaicos de los patrones ancestrales que nos atan al pasado y nos condenan a quedar prisioneros de circuitos de repetición de conductas. De esta manera he podido comprobar en mi práctica terapéutica personal, y en la de muchos de mis alumnos supervisados, que estos remedios ayudan significativamente, no sólo al alivio del dolor, sino a la transformación que nos ponen en el camino de la curación. (22)

El set de las 21 esencias contiene una de Toloache, la cual el Dr. Solana ha observado que sirve para lo siguiente:

 

PS7. Toloatzin:

En lo transfamiliar: Predominio de figuras femeninas dominantes (matriarcados). 
En lo kármico: Experiencia paranormales no resueltas en encarnaciones anteriores. 
En lo Pre-personal: Experiencias predisponentes a los estados alterados de conciencia provocados básicamente por psicosis materna o consumo de psicofármacos o sustancias alucinógenas por la madre durante la gestación. 
En lo Personal: Tendencia al desequilibrio. Actitudes chamánicas, celos desmedidos, dominancia enfermiza que victima a la pareja (enjuanar, entoloachar… sinónimo ambos de robo de la voluntad). 
Es la esencia indicada para lograr una profunda integración de la personalidad en sí mismo y con la vida, le descifra al hombre la esencia y significado de vivir en libertad.

  

FUENTE DE CONSULTA ACERCA DE LAS PLANTAS SOLANÁCEAS

1. Arias Carbajal: Plantas que curan y matan, Editores Mexicanos Unidos, México, 1990.
2. Jesús Callejo Cabo: La historia oculta del mundo vegetal, Aguilar, Madrid, 1996.
3. Brailowsky, Simón: Las sustancias de los sueños: Neuropsicofarmacología. FCE-CONACYT, México,  1995
4. Brau, Jean-Louis: Historia de las drogas, Bruguera, España, 1973.
5. Callejas Cabo, Jesús: La historia oculta del mundo vegetal, Aguilar, Madrid, 1996
6. Crowley, Viviane: La antigua religión en la nueva era. La brujería a examen, Arias M. Editores, Barcelona, 1991
7. Dumas, Alejandro: "Toxicología" en El Conde de Montecristo Porrúa, México, 1980.
8. Escohotado, Antonio: Historia General de las Drogas, Tomo I, Alianza Editorial, Madrid, 1994.
9. García Piñeiro, Juan José: En busca de las plantas sagradas, Col. Nagual, Ed. Gaia, España, 1996.
10. Gellerman, David: Cultural uses of hallucinogens, Internet.
11. Goodman, Alfred et allGoodman y Gilman. 
Las bases farmacológicas de la terapéutica, 8va. Edición, Panamericana, Argentina, 1991.
12. Grieve, M.: A Modern Herbal, Internet (ya no está en la dirección que estaba cuando lo consulté).
13. Heffern, Richard: Secrets of the mind-altering plants of Mexico, Piramid Books, USA, 1974.
14. Krumm-Heller: Plantas sagradas, Kier, Buenos Aires, 1987.
15. Magnus, Brunus: Gran libro de la magia del incienso, hierbas y aceites, Edicomunicación, España, 1992.
16. Maquiavelo, Nicolás: La mandrágora, Fontamara, México, 1987.
17. Paracelso: Botánica oculta. Las plantas mágicas, Kier, Argentina, 1975.
18. Saury, Alan: Las plantas fumables, Mandala ediciones, 1980, España.
19. Schultes, R.E. y Hofmann, A.: Plantas de los Dioses: orígenes del uso de los alucinógenos, FCE, México, 1993.
20. Sédir, Paul: Las plantas mágicas, Edicomunicaciones, Barcelona, 1991.
21. Uyldert, Mellie: Esoterismo de las plantas, La tabla de esmeralda, Edaf, España, 1982.
22. Solana Luis Manuel: Plantas Ancestrales de Poder: Una alternativa psicoterapéutica del presente y el futuro, Editorial Índigo, Barcelona, 2004.