La CIA y el Crack

LA CIA Y EL SUMINISTRO DEL CRACK

Hasta hace poco la percepción común de personas bien intencionadas como la periodista Manú Dornbierer, consistía en que:

Para poner la cocaína al alcance de la gente de pocos recursos, y naturalmente ampliar en forma impresionante el hasta entonces reducido mercado de la cocaína, se inventó el crack… que se puede adquirir a un precio 10 o más veces menor que la cocaína ¡Ah, los generosos “designers” de drogas! Ésta, tan elemental y barata ha sido uno de sus primeros grandes aciertos. De existir el infierno los diseñadores de drogas deberían estar pegados a los calderos. (1)

Once años después se han presentado una serie de datos contundentes indicando que, aunada a la avaricia de los narcotraficantes, la invención y distribución del crack se debe a otra más de las sucias maniobras políticas del gobierno estadounidense. Una reveladora y escandalizante investigación del Mercury News publicada en 1996 asegura que durante gran parte de la década de los ochenta, narcotraficantes de la bahía de San Francisco vendieron toneladas de droga a las pandillas de los Creeps y los Bloods de las calles de Los Ángeles y canalizaron los millones producidos en estas transacciones hacia el financiamiento de un ejército guerrillero dirigido por la CIA. «Esta red de narcotraficantes abrió la primera conexión entre los cárteles de la droga colombianos y los barrios negros de Los Ángeles, ciudad que ahora se conoce como la capital mundial del crack.» (1)

Mediante el tráfico de dicha sustancia, las bandas callejeras lograron obtener el dinero y las conexiones necesarias para comprar armas automáticas. Este millonario y turbio negocio está clasificado como «una de las alianzas más extravagantes en la historia moderna: la unión de un ejército respaldado por el gobierno estadounidense con el propósito de derrocar a un gobierno socialista revolucionario, con las bandas ‘porta Uzis’ de Campton y la región Centro-Sur de Los Ángeles.» Quienes financiaban a ese ejército, se reunían con agentes de la CIA y distribuían cocaína a un costo inusualmente bajo entre las pandillas utilizando los contactos de un conocido traficante local. «Ignorando las conexiones políticas y militares de sus proveedores, Freeway Rick, transformaba el polvo de cocaína en crack y lo vendía al mayoreo a pandillas de todo el país.»  El dinero que este sujeto pagaba por la droga, según se demuestra en una serie de expedientes en poder de la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos, era usado para la compra de armas y equipo destinado a las operaciones de la llamada Fuerza Democrática Nicaragüense (FDN), el mayor de los grupos anticomunistas ligados a los Contras.

La siguiente reflexión cierra el reportaje del Mercury News que apareció en la revista mexicana Proceso:

Mientras la guerra de la FDN es apenas un recuerdo, los barrios negros siguen sufriendo los nocivos efectos de esas acciones: Comunidades urbanas enteras se enfrentan a hordas de vagabundos adictos al crack. Miles de jóvenes negros cumplen largas sentencias por tráfico de cocaína, una droga virtualmente inconseguible en localidades negras antes de que los protegidos de la CIA la llevaran al área Centro-Sur de Los Ángeles, en los años ochenta, a precios de barata. Y las pandillas de Los Ángeles que usaron ganancias para armarse y distribuir el crack por todo el país, siguen creciendo, convirtiendo los barrios de las grandes ciudades en zonas de guerra ocasionales. (2)

Fuente de Consulta

1. Dornbierer, Manú: La guerra de las drogas, Grijalbo, México, 1991.
2. “Financiado por la CIA, el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos proveyó armas y financiamiento a la ‘Contra’ nicaragüense”, Proceso, No. 1038, 22-sep-96.